NATURAL NATURALEZA
MARÍA CECILIA BOTERO MERINO
MAYA
Exhibida en el museo MAJA - Jericó - 2019
Obra de María Cecilia Botero en el Museo Maja de Jericó
Maya
"La presente instalación es el resultado de toda la trayectoria de María Cecilia Botero. Es necesario decirlo así, pues aquí está reunido todo el patrimonio que la artista ha acopiado a través de su extensa y destacada carrera profesional en el arte. La primera impresión de la obra es su impactante desmaterialización, su transparencia íntegra y su bella vulnerabilidad. Tres cualidades básicas para que la obra refiera a lo invisible, para que nos lleve a través de su apariencia sensible, al mundo innombrado de lo infinito, a esa esencia que levanta lo que vemos, pero que va más allá de la materialidad que se nos presenta. En pocas palabras es el soplo espiritual que genera “Maya”, pues toda su configuracón alude al estado primigenio de nuestro ser: el alma."
- Luis Fernando Valencia
CV
MAYA, DEIDAD QUE GOBIERNA EL SUEÑO DE LA REALIDAD, ILUSIÓN DEL MUNDO Y DE LA MATERIA.

MAYA REDIVIVA
"Tan leve, aérea y sutil como el vuelo de una hoja anunciando el verano; tan antigua y sabia como el silencio de las piedras; tan bella y profunda como el mapa que trazan arrugas inmemoriales en la cara de la abuela; tan indispensable como los huesos disecados de las edades de la tierra; tan ajena al ruido vano de la gente, tan cercana al bosque decidor y sus auroras; tan preciosa y precisa como el tejido de los hilos en la telaraña; tan sencilla, callada y reluciente como una simple gota de rocío, espejo de sol sobre una brizna de hierba al alba; y tan presente, real, surreal e inasible como Maya es tu trabajo, urdiendo la trama y el tejido que creas para agregarle belleza a la vida, sentido al mundo. Y entonces uno agradece la feliz alegría de sabernos amigos".
- Gustavo Giraldo.
Artículo de la revista Jacom
"La obra de la artista plástica María Cecilia Botero Merino materializa la levedad de elementos del mundo natural y nos habla de un paso por los tejidos de la vida y la muerte. Maya. Deidad que gobierna el sueño de la realidad. Ilusión del mundo y de la materia estará hasta el 26 de mayo de 2019 en el salón principal del Museo Maja de Jericó, Antioquia".
Por Laura Ospina Montoya
Fotografías: David Estrada Larrañeta
El vacío sublimado Saúl Álvarez El vacío sublimado relata una manera de intuir “Maya. Deidad que gobierna el sueñode la realidad, ilusión del mundo y de la materia”,la obra de María Cecilia Botero en el Museo Majade Jericó.La primera sensación es de vacío. Un plano sencillo cerca de la puerta de entrada indica el lugar, en la sala, donde, nombres sólidos que María Cecilia Botero presintió en su creación como “repisa”, “muro” o “nido” acentúan la presencia del vacío. Mirar sin afán, con precisión, sin cortapisas, es esencial para iniciar el recorrido. El vacío como sublimación del espacio es opuesto al vacío simple, es el espacio en apogeo. Desde la puerta de entrada, por un recorrido sin demarcar, se impone la profundidad; una superficie blanca, poblada de puntos, formas y líneas atrae desde el otro extremo de la sala. Es el lugar donde El vacío sublimado se manifiesta. Entre los cruces de una red de hilos que son a la vez forma y lenguaje la sublimación aparece. Una planta con sus raíces, una hoja con el tallo en arabesco, otras hojas unidas entre sí, formas inesperadas venidas de la naturaleza y multiplicadas, amplían el espacio ligadas a la red por hilos y nudos; su presencia, casi transparente, proyecta la naturaleza sobre la superficie blanca donde cientos de recuadros dibujados a lápiz enmarcan otras hojas y otras formas, con la identidad y textura que el trazo del grafito les atribuye. “Hojas de hojas” es el título de la superficie blanca, su red de hilos, sus hojas y sus reflejos. En la repetición entre forma y reflejo surge la pregunta ¿cuáles son las hojas, cuáles sus reflejos?; la naturaleza fuera de su contexto establece una relación única entre el visitante y el espacio creado por María Cecilia Botero, autora de este instante del cual somos parte. En fragmentos, en hojas pequeñas, en briznas de tallos o raíces la naturaleza sale a su paso, al paso del visitante también, y llama su atención pero no con palabras, lo hace como insinuación de formas, de colores, de repeticiones, de texturas.Al llegar a lo más profundo del espacio y seguir el recorrido que la naturaleza y la artista sugieren, una trama en espiral de hilos tensados sube del piso al techo y como en un “nido”, con espacios delimitados, ya no son las hojas, ni los dibujos de las hojas, los que ocupan el espacio, es la evolución del sentimiento, del contacto, de la palabra que no se dice. Entre las briznas, las mínimas manifestaciones de la forma natural gira al rededor de los hilos entrelazados y la sublimación del vacío asume un significado: no es vacío, es naturaleza en un contexto único creado por la artista.Cuando nos encontramos con aquello que en la elaboración de la obra la artista presintió como “un muro, una separación” donde se sostiene la materia sólida del vacío: piedras diminutas, iguales o parecidas en color y tamaño, atadas a hilos para dar forma a una barrera que no se interpone, que permite el paso de la mirada entre sus espacios interiores, estamos en otro tiempo, no pasado ni presente ni futuro, un tiempo propio donde la levedad de lo sólido se levanta y evidencia la integración que María Cecilia Botero elabora. En el vacío sublimado el tiempo está, va, pasa de un momento a otro y hace énfasis en su propio devenir. Y el mismo presentimiento sucede con “la repisa” que no es repisa en el sentido estricto y tampoco título, es la denominación de una red en línea ¿con el tiempo?, una red donde fragmentos de fósiles diminutos de peces, zarigüeyas o vertebrados que comparten vida en cercanía y seguramente no vemos pero, en el contexto creado, tienen la fuerza de su naturaleza, de su tiempo, de su visibilidad y aun más.El recorrido no está demarcado, seguramente habrá quienes lo sigan desde otro ángulo. Tengo la sensación de que todos los recorridos se unen en un mismo lugar y quienes lo hagan en un sentido o en otro, no serán los mismos que eran cuando lo iniciaron…© Saúl Álvarez Lara / Abril 2019

AGRADECIMIENTOS:
Especialmente a mi esposo Federico Londoño y a mi hermana Vicky Botero, personas claves en el proceso, trabajadores muy involucrados en este inmenso montaje, sin su colabroración el proyecto no hubiera podido lograrse .
Dibujantes y tejedoras : Luisa Botero, Nani Galllego, Claudia Jaramillo, Clara Franco.
logística, tejido y montaje : Federico Londoño, Vicky Botero, Fredy Alzate, Pompilio Londoño, Luisa Botero, Nani Galllego.
Recolección de hojas : Clara Franco.
Video : Kike Jaramillo. (q.e.p.d.)
Texto y curaduría : Luis Fernando Valencia.
Al museo MAJA por su invitación a realizar la intervención en la sala principal de el museo.
Roberto Ojalva por su apoyo en la obra y acompañamiento en el montaje.












